La Paz, Bolivia

Lunes 23 de Octubre | 13:26 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias

Mujeres transgresoras, una fuerza en la historia de Bolivia

La lucha por los derechos de la mujer ha sido y es una tarea ardua. Ello no detuvo a sus protagonistas de desempeñar roles vitales en sucesos decisivos del país.

Mujeres transgresoras, una fuerza en la historia de Bolivia

El Día de la Mujer Boliviana se recuerda en conmemoración al natalicio de Adela Zamudio. FOTOS: Archivo Página Siete

Alejandra Pau / La Paz

Estoy asustado, apenado al extremo de no poder callar, al saber que aquí se está organizando una sociedad de señoras con fines trascendentalmente funestos. Pero me dirán, ¿qué tienes tú que ver con las señoras? Mucho por ahora porque dicha sociedad tiene por objeto desmoralizar a las mujeres, malearlas, hacerlas marimachos, libres de la potestad de los maridos, con todos los derechos del hombre, cínicas a las sanciones sociales, impávidas en sus faltas usurpadoras de legítimos derechos y estudiantes de una ciencia, que al hacerse explicar su contenido, si yo fuera chileno, habría exclamado: ¡Qué cochinas!

Esta fue la opinión del obispo ultra conservador Francisco Pierini –enemigo acérrimo de Adela Zamudio– publicado en el periódico El Lábaro respecto al Congreso feminista realizado en Bolivia en 1936. 

Hace 81 años era común hallar opiniones similares en  periódicos bolivianos que  descalificaban, a través de graves calificativos,  a todo movimiento femenino que se atrevía a demandar los mismos derechos que los hombres.
 
Fue la primera y única  mujer presidente en la historia  de Bolivia, Lidia Gueiler Tejada, que instituyó, durante su mandato en 1980, el 11 de octubre como Día de la Mujer Boliviana en honor al nacimiento de la poetisa, dramaturga y profesora Adela Zamudio.

Una fuerza histórica

La historiadora Florencia Ballivián recapitula que la participación de las mujeres en la lucha por la Independencia fue vital. De ese periodo  se recuerda a varios referentes, entre   los más conocidos: Bartolina Sisa y Gregoria  Apaza además de Juana Azurduy, Vicenta Juaristi Eguino, Simona Josefa Manzaneda. 

Posteriormente, en el siglo XIX se destacaron mujeres como Adela Zamudio, Modesta Sanjinés, entre otras. 

A finales de ese siglo e inicios del siglo XX surgieron movimientos femeninos que luchaban por acceder a espacios hasta entonces reservados para los hombres, como el Centro Artístico y Cultural de Oruro, la Federación Obrera Femenina o el Ateneo Femenino.

 "Las mujeres comenzaron a reunirse en La Paz con el Ateneo Femenino, después en Oruro, en Cochabamba y en todo el país. Un primer avance fue el voto  y uno de lo más emblemáticos logros  impulsados por ese espíritu, que tenían los movimientos femeninos, fue el divorcio”, apunta Ballivián.   

En 1921 se fundó la primera revista boliviana hecha por mujeres para luchar por sus derechos llamada Feminiflor. 

La participación de las mujeres destacó además en las décadas siguientes en sucesos trascendentales como la Revolución del 52 y en la lucha por la democracia, encabezadas por  mujeres de centros mineros como Domitila Chungara.    

Mujeres peligrosas

Hace  alrededor de un  mes el director de teatro e historiador de arte español Daniel González Gómez-Acebo dio una serie de conferencias magistrales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz basadas en su primer ciclo de investigación de género Mujeres Peligrosas.

 Todas sus protagonistas fueron peligrosas por no acatar y someterse a un orden establecido y desigual, teniendo que pagar con la vida desafiar ciertos cánones.     
 
Sobre las mujeres peligrosas bolivianas señala "muchos nos hemos lanzado a investigarlas en profundidad, más allá de las típicas consignas ideológicas, para tratar de descubrir a la mujer que se esconde detrás del mito”, expresa.  

 Bartolina Sisa

No hay un acuerdo en el lugar de su  nacimiento, algunos historiadores han manifestado que  fue en la comunidad de Sullkawi en 1753 o en  Caracato en 1750. Falleció en 1782. 

"Administró justicia en el Valle del Potopoto (Miraflores) y en Pampahasi, se encargó del aprovisionamiento y reparto de alimentos, tomó las armas, reclutó combatientes, dirigió las tropas y plazas, tácticas decisivas en el desarrollo de la sublevación”, detalla González.

Encabezó el mismo nivel jerárquico que su marido, Julián Apaza –llamado Túpac Katari– durante el asedio de La Paz, iniciado el 13 de marzo de 1781, que se  prolongó durante meses. 

El cerco sólo fue quebrantado por el refuerzo de las huestes españolas, que tras derrotar al ejército de Túpac Katari ofrecieron el indulto a los rebeldes que entregaran a sus líderes. 

La denuncia de sus acompañantes ocasionó la captura de Sisa, que  fue trasladada a La Paz, encarcelada y sometida a crueles castigos. En  1782 fue condenada a morir en la horca y a sufrir una cruel y terrible tortura, según declara en la sentencia dictada por el oidor Tadeo Díez de Medina, según explica González.

 Simona Josefa Manzaneda

Simona Josefa Manzaneda (1770-1816) nació en Mecapaca y se convirtió en una heroína paceña. Su fecha de nacimiento y muerte aún son objeto de polémica.

 "Participó destacadamente en la Revolución de la Paz del 16 de julio de 1809, colaborando en la fase preparatoria.  Sirvió de espía en los cuarteles, transmitió las instrucciones sobre los planes revolucionarios, obtuvo armas y municiones, y difundió los ideales independentistas entre los habitantes del cerro de Santa Bárbara, a los que dirigió para apoyar a los insurgentes”, destaca González. 

En septiembre de 1814 intervino en la sublevación de La Paz. Al finalizar 1816, fue víctima del régimen de Mariano Ricafort y sentenciada a muerte. 

 "Antes de la ejecución fue afrentada de la manera más indigna, pues se la paró desnuda, montada sobre un asno, rapada la cabellera que antes la tuviera hermosa, (…) fue azotada en las cuatro esquinas de la plaza mayor, finalmente amarrada a uno de los postes de la plaza, fue baleada por las espaldas en noviembre de 1816”, según describe el libro Las heroínas silenciadas en las independencias hispanoamericanas, escrito por Ana Belén García López.

 Adela Zamudio

Nació el 11 de octubre, según varios historiadores en 1854, en Cochabamba. Falleció en la misma ciudad en 1928. 

 Paz Juana Plácida Adela Rafaela Zamudio Rivero fue feminista, profesora, escritora, dramaturga, periodista y pintora boliviana, que publicó sus obras bajo el seudónimo de Soledad. 
 
Estudió hasta el tercer grado, el tope máximo de instrucción educativa que se daba a las mujeres en su época. Cuando tenía 15 años publicó su primer poema. Sin embargo, pasaron otros 20 años hasta la publicación de su primer libro, Ensayos poéticos. 

"Luchó con mucho entusiasmo contra las restricciones en la formación académica de las bolivianas, así como por una separación efectiva de la Iglesia y el Estado, además de bogar por la introducción del divorcio. Durante toda su vida se expuso a los ataques del sector más conservador de Bolivia y de la Iglesia Católica, por eso fue considerada atea y anarquista”, acota González.
 

 Bethsabé Salmón

Betshabé Salmón (1899-1989), una de las primeras bachilleres del país graduada del Liceo de Señoritas (hoy Venezuela). Creó la revista mensual  Feminiflor en 1921, junto a Laura Graciela de la Rosa Torres y Nelly López Rosse. 

 Feminiflor se publicó durante tres años habiendo sido sus ejes temáticos la información general y sobre la mujer, literatura, historia, educación y feminismo. Tuvo una sección de avisos gratuitos titulada La Mujer que Trabaja, entre otras.

Su hijo, el renombrado comunidador, Luis Ramiro Beltrán dijo en 2010, durante una entrevista con Página Siete, que dos fueron los méritos principales de las mujeres que publicaron Feminiflor, uno cívico y otro profesional periodístico. 

 "El primero, la audacia de salir a la lucha por los derechos y la independencia de todas las mujeres pese al pensamiento de una sociedad contraria a todo ello; el segundo, aportar al periodismo, en este caso hecho por mujeres y para mujeres”, sostuvo.
 

 María Josefa Saavedra

 María Josefa Saavedra (1903-2000). Hija de Abdón Saavedra y Celia Daza, estudió en el Liceo de Señoritas (hoy Venezuela). Ingresó a la Escuela de Derecho a los 16 años. 

En la década de 1920 dirigió y escribió la revista Bolivia y fue parte del periódico La República.
 
Escribió el Manual de Derecho Romano, publicado en 1937, y promovió el Decreto Supremo Código de Contravenciones para menores de 18 años, entre otros proyectos de legislación.

Fue enfermera voluntaria en la Guerra del Chaco y "en la posguerra intervino en la repatriación de los prisioneros”, según la reseña de Josep María Barnadas en el Diccionario histórico boliviano. 
  
Fue la primera ministra de la Corte Suprema de Justicia. 
 

Domitila Chungara

Domitila Chungara (1937-2012) nació en el distrito minero de Pulacayo. Su madre falleció cuando tenía 10 años y se hizo cargo de cinco hermanas menores. 

En 1961, es elegida secretaria general del Comité de Amas de Casa del distrito minero de Siglo XX. En 1967 fue apresada después de la masacre de San Juan. 

 "Su repudio a la masacre de San Juan del 24 de junio de 1967, ordenada por el gobierno del general René Barrientos Ortuño, le costó la libertad y la vida de un hijo, que murió al nacer en una celda de la Policía política, víctima de los golpes de los militares que la habían detenido”, escribió el destacado periodista, Juan Carlos Salazar, en 2012, después del fallecimiento de Chungara, a causa de un cáncer de pulmón.
 

 Lidia Gueiler

Lidia Gueiler nació  en Cochabamba (1921-2011) fue la primera y única presidenta de Bolivia, entre 1979 y 1980.

   En 1979 fue presidenta de la Cámara de Diputados, el mismo año el militar Alberto Natusch Busch encabezó   un sangriento golpe de Estado  al gobierno interino de Wálter Guevara Arce, lo que provocó la masacre de Todos Santos en la Paz.

La resistencia popular obligó a Natusch a devolver el poder. El Congreso eligió entonces  a Gueiler como Presidente interina, en un gobierno denominado de transición para convocar a las elecciones. El 17 de julio de 1980 fue derrocada y exiliada por Luis García Meza por un golpe de estado para impedir la asunción de Hernán Siles.

"Creo que la mujer boliviana tiene un espíritu feminista fuerte (...). Considero  que los primeros 30 años del siglo XX fueron  muy importantes para que la mujer logre un lugar en la sociedad, que tenga poder de decisión como el voto. Ahora nos parecería impensable que las mujeres no puedan votar” enfatiza Ballivián. 

Para la historiadora, "el machismo nos sigue jugando en contra” en todos los niveles de la sociedad. Por ello, es necesario concentrar los esfuerzos en educar a niños y niñas para erradicar la violencia de género y empezar un trabajo integral que rompa con los círculos de violencia que se han hecho cotidianos.

 

 

 


 

26
0

También te puede interesar: