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Hablando de energía

En exploración el tiempo perdido no se perdona

En exploración el tiempo perdido no se perdona
Sin que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) hubiera convocado a una licitación de áreas para exploración y sin que YPF argentino (YPFa) estuviera efectuando inversiones fuera de su país, estas empresas primo hermanas discretamente negociaron y acordaron un contrato de servicios para un área de casi 100 mil hectáreas en la zona de Charagua, por 40 años. YPFa hará toda la inversión exploratoria y si resultara exitosa conformará con YPFB una empresa mixta. No se conocen mayores detalles del contrato. 

Pero, el convenio era de esperarse porque las dos empresas están desesperadas por contar con mayores reservas de gas. Están sufriendo los efectos de estar bajo gobiernos populistas anti inversión privada, en los cuales no se efectuó exploración en búsqueda de nuevas reservas. Por el largo tiempo sin exploración, Argentina, uno de los países más gasificados del mundo, está ahora condenado a importar energía por un largo tiempo. Por otro lado, las finanzas estatales de Bolivia dependen de las exportaciones de gas cuyo futuro está ahora incierto también por falta de reservas. A ambas el tiempo perdido no les ha perdonado y están en una situación aflictiva.

Estas dos empresas estatales tienen una relación antigua y muy estrecha, por tanto vamos a anotar algunos aspectos sobre el área contratada. En 1910, Charagua fue señalada como un área con perspectivas petroleras. Sí estimado lector, 1910, no me estoy equivocando en la fecha.
 
Ese año una misión de geólogos de la Secretaría de Agricultura del Gobierno argentino realizó una campaña de relevamiento de posibles recursos naturales aprovechables en el norte de su país. Sin darse cuenta (?) la misión continuó su trabajo hasta la localidad de Charagua. En su informe final señalan que en esa área se tiene la posibilidad de la existencia de yacimientos petrolíferos. En 1919, el Dr. K.F. Matter, que había sido contratado por la Richmond Levering para efectuar un relevamiento petrolero del oriente de Bolivia, al hacer acopio de información obtuvo el informe de  los geólogos argentinos en la biblioteca central de Nueva York. Esos eran los bellos tiempos en que las bibliotecas importantes de los grandes países intercambiaban publicaciones y Argentina era entonces un gran país. Matter al llegar a Charagua verificó y profundizó la información de los geólogos argentinos indicando en su informe la existencia de un anticlinal, Itaguazurenda, muy cercano a la población. Este anticlinal pasó a formar parte del portafolio de proyectos de la Standard Oil en Bolivia.

YPFB al hacerse cargo de todos los activos e información de Standard Oil, continuó con la política de explotar yacimientos en la serranía del Aguarague.

A mediados del siglo pasado, cuando YPFB empezó a vestir pantalones largos, con la ayuda de profesionales argentinos altamente calificados, organizó en forma adecuada y moderna la Gerencia de Exploración de YPFB, bajo cuyo control se realizaron los primeros estudios geofísicos en el Chaco. Con  base en los registros sísmicos se elaboró la tesis de la presencia de grandes yacimientos en el Chaco, a profundidades de más de 4.000 metros. Gulf Oil en Bolivia (BOGOC) aceptó rápidamente la hipótesis, se perforaron varios pozos no productores y los éxitos al norte de Río Grande desviaron la atención de estas dos empresas hacia esa nueva zona. Pero la existencia de los yacimientos profundos del Chaco quedó como una gran incógnita.

De todas maneras la existencia del anticlinal de Itaguazurenda era tan obvia, que YPFB realizó  tres perforaciones buscando producción a menos de 5.000 metros, sin éxito.

Se hace la nota anterior porque el actual presidente de YPFa, al firmar el contrato indicó que el primer pozo exploratorio tendría 5.500 mts de profundidad, dando la impresión que con los adelantos tecnológicos en geofísica, esta vez despejará la incógnita.

Como se explicó, la era del kirchnerismo dejó a YPFa sin proyectos exploratorios en tierra firme y tan sólo costa afuera, que son muy costos. Por tanto, YPFa ha tomado una buena decisión en explorar Charagua. Existe mucha información y la futura producción de la zona tendría fácil acceso al sistema de gasoductos de ese país.

 Argentina ya no está bajo un régimen populista anticapitalista. Por tanto, por el bien de ambos países, recurrimos a la famosa frase de Mao, "que no importa qué color sea el gato con tal que cace ratones”.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y analista energético.
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